En realidad bastante tiempo que no escribía en este blog, para ser preciso muchas cosas han cambiado, en realidad cuando piensas que no hay nadie medianamente cerca la vida te da una sorpresa, y de las buenas. Eso es algo valorable, pero más aún si esta sorpresa tiene nombre y apellido, lugar de origen, voz palpable… Te quiero mucho Tithy… gracias por sacarme de lo mal y dañado que me sentía hace un tiempo, gracias a tu ayuda; también sé que nos hemos ayudado mutuamente y lo nuestro parece venido de años por la confianza….
A bueno, también paso en un tiempo bastante loco y extraño, hasta musicalmente hablando, paso de Metallica a Silvio Rodríguez inmediatamente y así sin fin. Aunque a veces vuelvo a escuchar un cantautor, más bien trovador. De los tiempos en los cuales solamente oía trova (lease Ismael Serrano, Serrat, Silvio, Milanes, Alejandro Filio, etc) con ustedes Fernando Delgadillo en una canción dedicada a una persona que quiero mucho
Mis Hojas De Noviembre.
Fernando Delgadillo
El mundo visto en tus ojos abiertos tiene un tono descubierto
apenas listo en estos días de luz y sol que me deslumbran
que me iluminan y alumbran y me conceden la dicha de tus ojos
cuando se han posado y yo los quiero tanto como quiero ser tu preso,
como quiero darte un beso y contagiarte toda mi felicidad
y qué me importa si ya no te dejo de mirar.
Ten mi voz, mis hojas de noviembre que mi canción no perseguía otro fin
que comenzar diciendo que hoy he venido a verte a ver si podía
hacerte sonreír, a ver si podía hacerte sonreír.
Quisiera acariciar con mis palabras la tersura de tu espalda
y en tus hombros poner un beso y un manto de caricias
como el roce de la brisa y beberme tu sonrisa y agotar tu siempre boca
manantial y acariciarte con mi música y andarte tarareando
y aún llevarte como llevo mi guitarra a donde voy
y qué me importa si ya no te dejo de tocar.
Ten mi voz, mis hojas de noviembre que mi canción no perseguía otro fin
que continuar diciendo que hoy he venido a verte a ver si podía hacerte sonreír,
a ver si podía hacerte sonreír.
Tus manos son la suavidad que extraño para detener el mundo
y elevarlo hasta mi boca y respirar de su perfume, son las flores de tus brazos
que detienen los pedazos de mi vida que hoy se arrastran hasta aquí
para sembrarse, para crecer y acunarte entre mis ramas y cubrirte de cuidados
esta vez y para siempre
y qué me importa si jamás te dejo de abrazar.
Ten mi voz, mis hojas de noviembre que mi canción no perseguía otro fin
que terminar diciendo que hoy he venido a verte a ver si podía hacerte sonreír,
a ver si podía hacerte sonreír.
A bueno, también paso en un tiempo bastante loco y extraño, hasta musicalmente hablando, paso de Metallica a Silvio Rodríguez inmediatamente y así sin fin. Aunque a veces vuelvo a escuchar un cantautor, más bien trovador. De los tiempos en los cuales solamente oía trova (lease Ismael Serrano, Serrat, Silvio, Milanes, Alejandro Filio, etc) con ustedes Fernando Delgadillo en una canción dedicada a una persona que quiero mucho
Mis Hojas De Noviembre.
Fernando Delgadillo
El mundo visto en tus ojos abiertos tiene un tono descubierto
apenas listo en estos días de luz y sol que me deslumbran
que me iluminan y alumbran y me conceden la dicha de tus ojos
cuando se han posado y yo los quiero tanto como quiero ser tu preso,
como quiero darte un beso y contagiarte toda mi felicidad
y qué me importa si ya no te dejo de mirar.
Ten mi voz, mis hojas de noviembre que mi canción no perseguía otro fin
que comenzar diciendo que hoy he venido a verte a ver si podía
hacerte sonreír, a ver si podía hacerte sonreír.
Quisiera acariciar con mis palabras la tersura de tu espalda
y en tus hombros poner un beso y un manto de caricias
como el roce de la brisa y beberme tu sonrisa y agotar tu siempre boca
manantial y acariciarte con mi música y andarte tarareando
y aún llevarte como llevo mi guitarra a donde voy
y qué me importa si ya no te dejo de tocar.
Ten mi voz, mis hojas de noviembre que mi canción no perseguía otro fin
que continuar diciendo que hoy he venido a verte a ver si podía hacerte sonreír,
a ver si podía hacerte sonreír.
Tus manos son la suavidad que extraño para detener el mundo
y elevarlo hasta mi boca y respirar de su perfume, son las flores de tus brazos
que detienen los pedazos de mi vida que hoy se arrastran hasta aquí
para sembrarse, para crecer y acunarte entre mis ramas y cubrirte de cuidados
esta vez y para siempre
y qué me importa si jamás te dejo de abrazar.
Ten mi voz, mis hojas de noviembre que mi canción no perseguía otro fin
que terminar diciendo que hoy he venido a verte a ver si podía hacerte sonreír,
a ver si podía hacerte sonreír.
Te pienso amor... Te pienso
ResponderBorrarTe pienso amor... te pienso
E imagino que eres el viento
Rosas mi cara, mis manos,
Tocas todo mi cuerpo
Y en su ruido apacible
puedo sentir tu aliento.
Te pienso amor... te pienso
E imagino que eres mi silencio
Te siento apacible, callado
No dices absolutamente nada,
me acaricias con la mirada
Me recorres de arriba hacia abajo
Con tus apasionados ojos negros
Te pienso amor... te pienso
Y mi alma vuela apresurada
Atravesando mares y desiertos
Y nuestras almas se encuentran
En la calle de los sueños
Buscamos un lugar secreto
Donde darle rienda suelta
A nuestras ansiados sueños
Me besas, me rosas, me tocas
me alborotas, me vuelves loca.
Te pienso amor... te pienso
Quiero decirte que te extraño,
te amo, te deseo y te recuerdo
Que en nosotros jamás existirá
Distancias, ni edad, ni tiempo.
Ambos sabemos de la profundidad
De nuestros sentimientos.
Te quiero, te amo y te deseo
ResponderBorrarHas transformado mi vida por completo
Te has adueñado de mi corazón y mi mente
Estas ganas locas de tocarte verte y tenerte
se acrecienta cada vez más en mi pensamiento.
Sé que es difícil de entender, que sin conocerte
pueda decirte que te amo, te quiero y te deseo
Aunque es una batalla constante
entre mi corazón y mi razonamiento,
hoy quiero que te enteres
que desde el primer día que te conocí
no he dejado de pensar en ti un solo momento.
La distancia que nos separa es para mi un tormento
Quisiera estar a tu lado en todo momento
Correr a tus brazos, abrazarte, besarte y decirte
Te quiero, te amo y te deseo.